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Guía Práctica: Cómo Cambiar la Bisagra de tu Cocina Escorial (y decirle adiós a la puerta caída)

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Guía Práctica: Cómo Cambiar la Bisagra de tu Cocina Escorial (y decirle adiós a la puerta caída)

¿Preparaste unas pizzas o una asadera llena de empanadas, vas a meterlas al horno y te das cuenta de que la puerta no cierra herméticamente? Que la puerta de la cocina quede un poco abierta o "caída" es un problema súper común en los hogares argentinos. Y si tenés una cocina Escorial (o de marcas con sistemas similares), seguramente ya lo padeciste.

Dejar el horno funcionando con la puerta entreabierta no es un detalle menor: perdés muchísimo calor, la comida tarda el doble en cocinarse, la factura de gas se va por las nubes y, lo que es peor, el calor que se escapa hacia arriba termina derritiendo las perillas plásticas del frente de tu cocina.

La buena noticia es que cambiar las bisagras del horno no es ciencia espacial. No necesitás ser un técnico especializado para resolverlo; con un poco de paciencia, las herramientas adecuadas y esta guía paso a paso, vas a dejar tu cocina cerrando perfecto y como nueva.

¿Qué herramientas vas a necesitar?

Antes de poner manos a la obra, prepará tu zona de trabajo y asegurate de tener a mano lo siguiente:

  • Un destornillador tipo Phillips (en cruz) de buen tamaño.

  • Un destornillador plano.

  • Una pinza de punta o alicate (por si algún tornillo está rebelde).

  • Guantes de trabajo (los bordes de la chapa interior pueden ser filosos).

  • El repuesto correcto: Es vital que compres el juego de bisagras exacto para tu modelo de cocina Escorial. Lo ideal es sacar la bisagra vieja primero y llevarla de muestra a la casa de repuestos de gas, o buscar el modelo exacto de tu cocina en internet.

Un consejo extra: Si la puerta estuvo funcionando mal mucho tiempo, es muy probable que el burlete de goma del marco también esté reseco o aplastado. Aprovechá la movida y cambialo también.

Paso a paso: El recambio de la bisagra

Paso 1: Preparación y seguridad extrema

Parece obvio, pero nunca está de más aclararlo: asegurate de que el horno esté completamente frío. Si tu cocina tiene encendido electrónico o luz interior, desenchufala de la pared para trabajar sin riesgo eléctrico. Despejá la zona y poné una manta vieja o cartones sobre la mesa de la cocina para apoyar los vidrios sin rayarlos.

Paso 2: Desmontar la puerta del chasis

Casi todas las cocinas modernas tienen un sistema de extracción rápida.

  1. Abrí la puerta del horno por completo (hasta que quede horizontal).

  2. Vas a notar que en la base de cada bisagra hay unas pequeñas "trabas" o seguritos de metal. Con la ayuda del destornillador plano, levantá esas trabitas y llevalas hacia adelante para bloquear la bisagra.

  3. Empezá a cerrar la puerta lentamente. Vas a sentir que se traba a unos 45 grados.

  4. En ese punto, agarrá la puerta firme de ambos lados, tirá un poquito hacia arriba y luego hacia vos. La puerta entera va a salir en tus manos.

Paso 3: Desarmar la puerta (el "sándwich" de chapa y vidrio)

Llevá la puerta a la mesa que preparaste. La puerta de la cocina es básicamente un sándwich compuesto por el chapón exterior, la manija, los vidrios templados y el contrapuerta. Sacá todos los tornillos que veas en el contorno del marco (generalmente están en los laterales y en la parte inferior). Hacelo con mucho cuidado para que el vidrio interno no se deslice y se rompa. Separá las piezas de chapa y dejá los vidrios a un costado en un lugar seguro.

Paso 4: Retirar las bisagras rotas

Con el esqueleto de la puerta a la vista, vas a encontrar las bisagras viejas alojadas en los laterales inferiores. Normalmente están sujetadas por uno o dos tornillos fijados a la chapa interior. Desatornillá el mecanismo viejo y retiralo. Vas a notar enseguida por qué fallaba: los resortes internos suelen estirarse, cortarse o las rueditas de roce se gastan por completo tras años de abrir y cerrar.

Paso 5: Colocar el repuesto nuevo

Ubicá las bisagras nuevas exactamente en la misma posición geométrica en la que estaban las anteriores. Fijalas con los tornillos y apretá con firmeza. Es súper importante que no queden flojas, ya que la tensión del resorte al abrir la puerta hará mucha fuerza sobre ese anclaje. Nota: Siempre se recomienda cambiar las dos bisagras al mismo tiempo, aunque solo una parezca estar rota. Si dejás una vieja y una nueva, la tensión despareja va a terminar rompiendo el repuesto nuevo en cuestión de meses.

Paso 6: El armado final

Volvé a armar la puerta colocando los vidrios templados limpios en sus rieles, superponiendo las chapas y ajustando todos los tornillos del contorno. Llevá la puerta ensamblada de vuelta a la cocina. Apuntá los brazos de las bisagras en las ranuras del chasis en un ángulo de 45 grados, dejá que calcen hasta el fondo y abrí la puerta por completo hacia abajo. Destrabá los seguritos metálicos que habías puesto en el Paso 2, y cerrá la puerta.

¡Listo! Deberías sentir un cierre firme, parejo y completamente hermético.


¿Te parece muy complicado o tenés miedo de romper el vidrio templado? Desarmar electrodomésticos no es para cualquiera y es súper entendible si preferís no meter mano. Un vidrio de horno roto te va a costar muchísimo más caro que el arreglo inicial.

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Temas: cocina bisagra

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